sábado, 4 de mayo de 2019

Drástica

Cariño, no estoy hecha para ti si tienes vértigo.

Aquí nadie te hechó,
tú te desvaneciste
y quiero creer que algo me quisiste.
Tenías la puerta abierta
y aún pudiendo lanzarte por la ventana,
preferíste dejar un agujero con tu silueta en mi casa.

Darling,
llevo todos mis años luchando con
esto.
Ya sé moverme y no vomito las cáscaras.
Bailo al compás de las amarguras y las añoranzas.
Vacíos descomunales y corazón coraza para sobrevivir y
recibir de nuevo con apertura esperanzas.

Ciclo intermitente pero constante que consagra un estilo de vida.
Que tu huída sólo remarca mis posiciones.
Que tu huída me educa, me alimenta y me cría.
Que tu huída también cicatriza.

Soy claroscuro.
Abre mucho los ojos o ciérralos con fiereza,
pero conmigo deberías acoger la costumbre de llevar siempre las gafas de sol encima.
Tanto brillo que ciega,
tanta sombra  que ahuyenta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario