martes, 1 de diciembre de 2020

Second time quarentine

Apoteósico mi amor:

Como cuando tú y yo
jugamos a ser dos.

Las relaciones sociales son complejas, 
memoria flaca la que tenemos cuando me alejas. 

Tengo un dolor de cuello y espalda remitente
que cuando me aprieta mucho el sueño,
me estrangula la simiente.

Porque aunque las consecuencias negativas sean atemporales al estado imaginativo,
no carecen de realidades en el estado vegetativo. 

Sé que si me dilapida la energía,
no me ofrece vida fructífera.

Entonces me centro en
la paz,
querida amiga correlativa.
Hacía tiempo que no la percibía,
que era incapaz de vislumbrar la armonía.

Esto es el vicio de un cuero
(y ya no un cuerpo),
acostumbrado a los escombros
y a los asombros.

Ser inteligente es apartarse de lo que a una la deja inerte y no le conviene para su suerte.

Loquita por ti hasta los huesos,
pero mi tranquilidad antes que mis vicios y excesos.

Atenuando las ganas de
permitir cancha
a alguien que me ayuda
a educar mi sombra
dentro de mi moral
y mi lógica impronta.

Observadora vitalicia
en conserva de primicia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario